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En la mañana de hoy, Quilmes recibió a su quinto y
último refuerzo para la segunda rueda del torneo de la Primera “B” Nacional.
Miguel Caneo regresó luego de cuatro años para volver a ponerse la casaca
cervecera. El volante llegó a préstamo por seis meses del Boyacá Chicó de
Colombia, y tiene una opción de compra. Hoy ya se entrenó con sus nuevos
compañeros, con fútbol en espacios reducidos. Llega bien en lo físico y en lo
futbolístico, razón por la cual viajará a Corrientes para el debut con Boca
Unidos. ¿Será titular?
Miguel
Eduardo Caneo nació el 17 de agosto de 1983 en General Roca, provincia de Río
Negro. Con 27 años, 1.82 de altura y 72 kilos de peso, es el volante ofensivo
o enganche de calidad que esperaba el entrenador Jorge Ghiso, el futbolista
que le dé pausa al equipo.
Luego de sus inicios en un club local de su provincia,
llegó muy joven a Boca Juniors, donde formó parte del plantel exitoso que
dirigía Carlos Bianchi. Pasó a préstamo a Quilmes, donde jugó dos años en
Primera División, con Copa Libertadores de América incluida. Fue el máximo
goleador cervecero en Primera y sus buenos rendimientos le valieron el pase al
Colo Colo de Chile, donde no tuvo tanta continuidad. Volvió a nuestro país a
Godoy Cruz de Mendoza, pero una lesión le quitó chances de jugar. Pero tuvo su
revancha en el Boyacá Chicó de Colombia, donde fue goleador, figura y campeón.
Dos años más tarde, regresa al “Cervecero”, donde firmó contrato a préstamo
por seis meses.
El enlace es el quinto refuerzo de Quilmes (sumado a Pablo
Garnier, Emmanuel Martínez, Sebastián Battaglia y Sergio Rodríguez). Llegó hoy
bien temprano desde Colombia, arribó al Estadio Centenario, se hizo la
revisión médica, firmó su contrato y se sumó al primer entrenamiento junto a
sus nuevos compañeros.
Apenas terminó la práctica, Caneo aseguró que “estoy un poco cansado porque
por el viaje no pude descansar mucho, pero al menos pude hacer la práctica sin
problemas, de manera normal. Tenía ganas de entrenarme, así que hice todo el
trabajo que me pidieron. Estuvimos hablando un poco con el entrenador, que me
estuvo contando la idea que tiene. Lo escuché atentamente y ya le dije que
estoy a las órdenes de él. Estoy muy contento porque todos me recibieron muy
bien, aprovecho para agradecerles, además fue una alegría volver a ver a mucha
gente que conozco de acá de mi paso anterior”.

¿Tenías ganas de volver al fútbol argentino o pesó el
hecho de que se tratara de Quilmes?
La verdad que yo estaba muy cómodo allá en Colombia, pero
bueno, surgió esta posibilidad y me pareció un desafío importante. Es una
buena posibilidad para poder lograr algo grande, importante, y en un club en
el cual yo estuve ya dos años y me quedó un muy buen recuerdo, de la gente y
de todos. Ojalá que sea todo como lo pienso, y que tengamos un buen final.
¿Si no se trataba de Quilmes no hubieses vuelto a la
Argentina?
Creo que no, porque jugar en otro club para mí hubiese
sido más complicado. Porque no lo conozco, no sé la gente que trabaja, cómo se
manejan. En Quilmes sí, y por eso creo que eso fue importante y decisivo para
que yo quisiera volver. Además, como dije, tengo un muy buen recuerdo de la
gente, que supo reconocer mi pasado acá. Principalmente eso me hizo volver,
obviamente que si no hubiese sido a Quilmes, no habría vuelto al país.
¿Qué diferencia hay entre aquél Miguel Caneo de hace
unos años y el de hoy?
Mayor experiencia. Creo que uno, a medida que van pasando
los años, va mejorando. Hoy me siento un jugador mucho más completo, con más
experiencia y más partidos. Ojalá que pueda demostrar todo eso adentro de la
cancha. |