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Quilmes derrotó como visitante por 1 a 0 al puntero del
campeonato, San Martín de San Juan, en el encuentro que abrió la 25ta jornada
del torneo de la Primera “B” Nacional. El partido se jugó en el estadio
“Ingeniero Hilario Sánchez” desde las 21, fue televisado en directo por TyC
Sports y contó con el arbitraje de Pablo Díaz. En un partido parejo y lleno de
incidencias, una gran jugada de Miguel Caneo terminó en un penal que el propio
enganche convirtió para un triunfo importantísimo del Cervecero.
Es
una constante. Los atropellos, avivadas y agresiones parecieran ser algo común
en la cancha de San Martín de San Juan. Al menos cuando va Quilmes. Una vez,
cuando los locales ganaban y Quilmes se les iba al humo, cortaron la luz del
estadio. Otra vez, ganaron con un gol que llegó tras un tiro de esquina en el
que el balón fue apoyado por un alcanza pelotas. Y esta vez no fue la
excepción: piedrazo para Martín Quiles, botellazo para Jorge Ghiso y el
plantel cervecero que tardó en irse del estadio porque los hinchas locales
esperaban para agredir. Ah, claro, porque Quilmes le ganó y le quitó el
invicto de local al puntero.
El partido empezó como si el conjunto cervecero fuera el local. Porque salió a
manejar la pelota y a plantarse en campo rival, sin importar que enfrente
estaba el líder del torneo. Ya al minuto de juego, Sebastián Battaglia remató
de afuera y el arquero Luciano Pocrnjic mandó la pelota al tiro de esquina, en
la primera llegada del encuentro. El local intentaba salir e imponerse, pero
Quilmes estaba muy sólido en defensa, recuperaba y volvía a intentar. Miguel
Caneo manejaba los hilos, Miguel López colaboraba y Battaglia se sumaba en la
izquierda. “El Cervecero” se metía en campo rival, incluso sumando a los
laterales, Martín Quiles y Matías Di Gregorio. Sergio Meza Sánchez ganaba el
duelo en el medio, Pablo Garnier las peleaba todas en la derecha y Quilmes
dominaba. De a ratos, San Martín conseguía meterse en campo cervecero,
generalmente con la subida de Guillermo Pereyra por la derecha. Aun así, no
generaba peligro y el goleador Sebastián Penco estaba bien controlado por el
fondo cervecero. Caneo seguía generando juego, Mauricio Carrasco las corría
todas pero faltaba claridad en los últimos metros para generar peligro. La
segunda jugada llegó recién a los 28, cuando luego de un centro de Battaglia
desde la izquierda, Pocrnjic rechazó corto, Carrasco le pegó de aire y la
pelota se fue apenas afuera. Quilmes seguía teniendo más la pelota, y de a
ratos, generaba peligro. El local intentaba ir, pero no tenía ideas y siempre
perdía con la presión del “Cervecero”. A los 38 minutos volvió a llegar
Quilmes con la más clara: Miguel López tomó una pelota en el área por la
derecha y metió un centro rasante, el defensor Leonardo Sánchez se la llevó
por delante, remató en contra y Pocrnjic salvó justo cuando se le metía. Es
fue la última. La primera etapa se terminaba en empate, pero con un Quilmes
que dejaba una mejor imagen y que, hasta ahí, había hecho mejor las cosas que
su rival.
Lo ganó con autoridad e inteligencia
En la segunda mitad, los sanjuaninos intentaron ser un
poco más ofensivos y trataron de ser protagonistas. San Martín se metía de a
ratos en campo cervecero, pero no generaba peligro. Apenas llegó con un remate
de muy lejos de Guillermo Pereyra, y tapó bien Trípodi. De a poco, Quilmes
volvía a manejar mejor el balón, retomaba el protagonismo y se acercaba al
área rival. Pero el desequilibrio apareció en los pies de Caneo. El enganche
se escapó, pasó entre dos, se metió al área y Leonardo Sánchez lo tocó: penal.
Iban 13 minutos cuando el mismo Caneo lo convirtió y puso el 1 a 0. Quilmes
ganaba bien, porque hasta ahí era el mejor. A los 21, Francisco Cerro entró
por Miguel López para tener más recuperación en el mediocampo. El local seguía
siendo inofensivo. “El Cervecero” recuperaba la pelota y la dormía, en los
pies de Caneo, Carrasco y Battaglia, jugando con la desesperación de San
Martín. Sólido, no sufría con los tibios ataques del local. A los 33 minutos,
una patada de atrás de Di Gregorio a Milton Galiana le hizo ver la tarjeta
roja, y Quilmes se quedó con diez. Emmanuel Martínez entró por Carrasco, se
paró de lateral derecho, Martín Quiles fue de central y Sergio Rodríguez pasó
a ser lateral izquierdo. “El Cervecero” se paró con las dos líneas de cuatro
atrás y con Caneo solo para atacar. Y en los últimos diez minutos, todo fue
sufrimiento, con todo San Martín atacando y Quilmes aguantando. Pero la
solidez del fondo y la seguridad de Trípodi no permitieron que el local
generara peligro. Es más, estuvo más cerca “El Cervecero” de contra (con un
remate de Cerro que tapó bien Pocrnjic), que San Martín atacando con mucha
gente. Sobre el final entró Facundo Sava por Caneo para hacer correr los
minutos, pero casi no llegó a tocar la pelota, porque el árbitro pitó el final
y Quilmes festejó.
Victoria merecida y enorme
Quilmes terminó ganando con justicia. Luego de haber
jugado un primer tiempo parejo, pero en el que manejó mejor la pelota y tuvo
las pocas situaciones que hubo, supo aprovechar una jugada individual de Caneo
y el penal para ponerse en ventaja en la segunda mitad. Luego siguió manejando
la pelota y pudo aumentar de contra, hasta que se quedó con diez. Ahí lo
aguantó bien, fue sólido y terminó quedándose con un triunfo más que merecido.
Lo mejor del “Cervecero” fue Caneo, el más
desequilibrante, el sacrificio de Garnier y la solidez de la última línea, en
la que se destacó el uruguayo Sergio Rodríguez.
Quilmes le ganó al puntero del torneo (por segunda vez en
el certamen), le sacó el invicto en su casa y le dejó servida en bandeja a
Instituto de Córdoba la chance de arrebatarle la punta. Por eso se entiende la
bronca de sus hinchas. “El Cervecero” fue más, jugó como si fuera local y se
aguantó todo, la presión de adentro y de afuera de la cancha. Una vez más
demostró que es candidato, ganó su tercer partido seguido de visitante (y los
tres en el interior) y ya está tercero. La mejor manera de empezar el fin de
semana. |