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Quilmes perdió como visitante ante Boca Unidos de
Corrientes, en el debut oficial de Jorge Ghiso como entrenador, en el
encuentro correspondiente a la primera fecha de la segunda rueda del torneo de
la Primera “B” Nacional. El conjunto cervecero no pudo tener el volumen de
juego que pretendía el DT, casi no generó peligro y cometió errores que
terminó pagando con goles. La diferencia quizás fue algo exagerada, pero el
local ganó merecidamente.
Definitivamente no era el comienzo esperado. Se puede ganar, empatar o perder,
pero nadie imaginaba que el humilde Boca Unidos iba a golear a Quilmes 4 a 0.
El poco tiempo de trabajo y los cuatro jugadores que debutaban con la casaca
cervecera se sintieron, porque se cometieron errores en la defensa que
terminaron con los goles correntinos. Jorge “Vitrola” Ghiso no tuvo el debut
que esperaba como DT cervecero, y ahora deberá trabajar en la semana para que
las fallas no vuelvan a cometerse.
El encuentro comenzó siendo parejo, ninguno de los dos
arriesgaba demasiado, aunque era Quilmes el que manejaba mejor la pelota,
aunque sin llegar. Y en los primeros minutos lo lograba, sobre todo cuando la
tenía Sebastián Battaglia, el más claro del mediocampo. Pero faltaba precisión
en los últimos metros, y no se generaban jugadas de riesgo. La primera llegada
del “Cervecero” fue recién a los 20 minutos, con un cabezazo de Facundo Sava
por arriba del travesaño luego de un centro desde la derecha de Pablo Garnier.
De a poco, Boca Unidos comenzaba a recuperar la pelota y emparejaba las
acciones. El encuentro se hacía muy parejo, y ninguno de los dos generaba
peligro. Hasta que a los 30 minutos, la primera distracción de Quilmes le
costó caro. Alejandro Verón desbordó por la derecha, metió el centro, la
defensa rechazó corto y la pelota le quedó a Franco Amaya, que en lugar de
rematar, asistió a Cristian Rami. La defensa dio el paso al frente pero Rami
quedó habilitado y definió mano a mano con Emanuel Trípodi: 1 a 0. Cuando el
encuentro era un empate clavado, el local encontraba la ventaja. A partir de
ese momento, el gol despertó a Boca Unidos, que comenzó a jugar mejor, a
manejar la pelota y empezaba a justificar la victoria, aunque seguía sin
generar peligro. Quilmes no encontraba la pelota y tampoco llegaba. Y a los 40
minutos, llegó el segundo. Rami le ganó en velocidad a Claudio Corvalán, se
metió al área y quedó cara a cara con Trípodi: remató violento y puso el 2 a
0. La primera parte se fue con una victoria merecida del local, porque hasta
ahí era más, aunque quizás la diferencia de dos goles era algo exagerada.
Más errores y más goles
En la segunda etapa, la intención del entrenador Jorge
Ghiso fue darle algo más de juego al equipo. Por eso hizo dos cambios: Diego
Cardozo entró por Claudio Corvalán y se paró como carrilero izquierdo, y
Miguel Caneo reemplazó a Marcelo Guzmán y se paró como enganche. El Cervecero
salió decidido, se plantó en campo rival y comenzó a manejar la pelota. Pero
le faltaban ideas en ataque, y seguía sin generar situaciones de gol. Boca
Unidos esperaba agazapado para salir de contraataque. Al minuto, luego de un
centro de Caneo, definió Walter Ribonetto, la pelota dio en el palo y la
encontró el arquero Leonardo Díaz. Pero a los 6 contestó el local, que
aprovechó un rebote, quedó mano a mano con Trípodi y el uno mandó la pelota al
tiro de esquina. De ese tiro de esquina, llegó el tercero. La pelota llegó al
área, Trípodi despejó a medias, nunca la pudieron sacar del área y Leonardo
Baroni la terminó empujando abajo del arco: 3 a 0. A pesar de la intención de
Quilmes de ir a buscar, el local aumentó en su primera llegada de la segunda
mitad y liquidó el partido. El conjunto cervecero ya iba como podía, Caneo
trataba de manejar los hilos y buscaba llegar por todos lados, pero los
delanteros no estaban en sintonía. Y cada contra de Boca generaba peligro. A
los 14, Verón remató y la pelota pegó en el palo. Quilmes contestó con un
cabezazo de Sava que tapó Díaz. Pero a los 29 minutos, el local anotó el
cuarto. Enzo Kalinski perdió una pelota en el mediocampo con el equipo
saliendo, Rami habilitó a Claudio Bustos, que definió sobre la salida de
Trípodi. En los últimos minutos, un Quilmes desorientado y abatido fue como
pudo, y el local, agrandado, pudo haber aumentado. Pero no hubo tiempo para
más situaciones, porque sin dar un minuto más, el árbitro terminó el
encuentro.
Golpe duro
Boca Unidos ganó bien. Porque salvo en los primeros veinte
minutos, cuando Quilmes fue el dominador de la pelota, casi siempre el local
hizo mejor las cosas, fue preciso y efectivo, aprovechando cada error
defensivo cervecero.
Lo mejor del equipo cervecero pasó por algunas pinceladas
de Miguel Caneo en el segundo tiempo y las gambetas de Paolo Cardozo.
La derrota en Corrientes fue un golpe duro, y una
demostración de que sólo con los nombres no se gana. Material para mejorar
hay, por eso, la esperanza es lo último que se pierde. |