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Quilmes derrotó como local a Unión de Santa Fe por 4 a
3, en el partido correspondiente a la última fecha del torneo de la Primera
“B” Nacional. En un partido vibrante y de ida y vuelta, Quilmes ganó bien,
pero no pudo clasificarse para jugar la promoción porque no lo favorecieron
los resultados de los rivales directos. Al “Cervecero” lo perjudicó la
victoria de Belgrano sobre Defensa y Justicia y el empate entre Almirante
Brown y Chacarita.
Se
sabía que era difícil. No porque Quilmes no le pudiera ganar a Unión, sino
porque eran demasiados los resultados que se tenían quedar. Cuatro, para ser
precisos. Y se dieron dos, por lo que no alcanzó. Pero la eliminación del
“Cervecero” no fue ante Unión. Quilmes se eliminó solo, cuando en los primeros
catorce partidos de esta segunda rueda, (42 puntos en juego) sumaron once
unidades, la misma cantidad que en los últimos cinco dirigidos por Alberto
Pascutti. ¿Entonces? ¿Los responsables son Alberto Fanesi y José María
Martínez? Tienen su cuota de culpa. Pero los máximos responsables de todo son
los jugadores, ni más ni menos. Los mismos que le ganaron 4 a 3 a Unión,
aunque no sirvió para nada.
El encuentro empezó con un Quilmes decidido a ir a buscar, tomando la
iniciativa. Como en partidos anteriores, el conjunto cervecero se le fue
encima al rival, ahogándole la salida y presionando bien arriba, y al minuto
generó la primera de peligro, cuando Diego Sequeira metió un centro desde la
derecha, Marcelo Mosset cabeceó en contra y la pelota se fue apenas arriba. De
allí vino un tiro de esquina desde la derecha de Adrián Giampietri, Andrés
Manzanares la bajó de cabeza y Diego Ceballos no pudo definir ante la salida
del arquero Luis Assef. Y la tercera fue la vencida. Iban 9 minutos cuando
Manzanares ganó una pelota por derecha y tocó para Sequeira, centro con zurda,
cabezazo de Ceballos y 1 a 0. Quilmes pasaba a ganar merecidamente, porque
hasta ahí era claramente superior. Unión llegaba solamente de manera aislada,
con remates de media distancia, como el que a los 11 sacó Jorge Torres, y tapó
bien Marcelo Pontiroli. Quilmes seguía yendo al ataque con mucha gente,
buscando el segundo, pero tanto arriesgar lo terminó pagando. Porque a los 23,
Damián Musto perdió la pelota en el medio con todo Quilmes saliendo, y Unión
lo agarró mal parado de contra. Germán Weiner se metió en el área, tocó al
medio cuando salía Pontiroli y Leandro Zárate empujó la pelota abajo del arco
para poner el 1 a 1. La visita lo empataba con un error de Quilmes, y el
equipo lo sintió. Porque dejó crecer a Unión, que se fue con más gente al
ataque, y a los 30 lo dio vuelta. Fue con un desborde de Fernando Fontana por
la derecha, tiró un centro atrás para que reciba Jorge Torres y de media
vuelta puso el 2 a 1. Prácticamente con sólo dos llegadas, la visita lo había
dado vuelta, por lo que Quilmes tuvo que reaccionar. “El Cervecero” llegó a
los 37 con un cabezazo de Héctor Sosa que pasó cerca. Y a los 39 lo empató.
Giampietri recibió, se metió en el área, remató cruzado y la pelota se desvió
en Renzo Vera, para descolocar al arquero y transformarse en el 2 a 2. Quilmes
lo empataba con justicia, porque dos errores propios habían posibilitado la
reacción de la visita. La primera mitad se fue con un empate que hasta ahí era
justo, aunque había sido Quilmes el que terminó haciendo un poco mejor las
cosas.
Vibrante hasta el final
En
la segunda mitad, el entrenador cervecero Alberto Pascutti buscó algo más de
juego en el medio, por eso Esteban García ingresó por Musto para manejar un
poco más la pelota. Quilmes salió como en la primera mitad, a presionar bien
arriba y con mucha gente. Y a los 14, Germán Alemanno desbordó en el área por
la derecha dejando en el camino a Marcos Torres, que desde el piso manoteó la
pelota de atrás y el árbitro sancionó penal. “El Máquina” Giampietri lo cambió
por gol y Quilmes dio vuelta el encuentro, pasando a ganar 3 a 2. A los 26,
Diego García entró por Alemanno. “El Cervecero” seguía siendo más, presionaba
y se iba con todo en busca de otro gol. Unión estaba desorientado, hasta tal
punto que cuando iban 27 minutos, Marcos Torres (en una tarde de terror) dio
un pase a su arquero que quedó corto, lo interceptó Ceballos y se fue mano a
mano con Assef, tocó sobre la salida del uno y puso el 4 a 2. A los 32 Dante
Senger ingresó por Ceballos para cambiar el aire arriba. Quilmes sacaba el pie
del acelerador, más allá de que seguía yendo y manejando mejor la pelota. Pero
a los 38 minutos y tras un centro al área cervecera desde la derecha de
Fontana, Manzanares se apoyó encima de Zárate para cabecear y el árbitro dio
penal para la visita. El mismo Zárate lo convirtió para cerrar el partido 4 a
3. Unión tuvo un par más, como un remate de Fernando Márquez que se fue cerca
y un tiro libre del mismo Márquez que Pontiroli manoteó por arriba del
travesaño. La visita intentó en los últimos minutos, pero no pudo, y Quilmes
se terminó quedando con tres puntos importantes, pero que al final no le
terminaron alcanzando.
La victoria fue merecida. Quilmes fue más que su rival,
que lo complicó sólo en quince minutos del primer tiempo en los que “El
Cervecero” se durmió y lo dejó crecer. Luego, manejó siempre la pelota, fue
más claro y generó mayor peligro.
Lo mejor de Quilmes fueron los hombres de ataque: Adrián
Giampietri, que fue el conductor en todo momento y además convirtió, Diego
Ceballos, que anotó dos goles y siempre estuvo activo, y Germán Alemanno, que
además de que le hicieron el penal, desbordó mucho y complicó siempre con su
velocidad.
Quilmes ganó pero no se le dieron los resultados de los
demás y deberá jugar otro año en la “B” Nacional. Un equipo que tenía plantel
como para ser campeón, regaló más de la mitad de la segunda rueda del torneo y
se acordó tarde de sumar. La última etapa del equipo es tan destacable como
criticable es lo anterior. Quilmes se quedó afuera porque, por ejemplo, en los
últimos diez partidos antes de que asumiera Pascutti, sumó sólo cinco puntos
(¡cinco de treinta!). Por eso ya habrá tiempo para el análisis, pero más allá
de que haya empatado Chacarita o ganado Belgrano, “El Cervecero” se quedó
afuera por responsabilidad propia. No hay otra explicación. |